Un precio en un cartel no describe un color
Lo que cuesta un balayage depende de qué tan largo está el cabello, de cuántas sesiones lleva y de lo que ya trae encima. Un número plano espanta a la clienta que con gusto habría pagado más, y arma un pleito con la que esperaba menos. Un menú con rangos claros, y una nota simple de qué mueve el precio, te deja cotizar antes de que se siente.